top of page

"Por lo bien que se trabajaba en Cuba la preocupación por el niño me decidí a estudiar pediatría"

  • Paola Alejandra Cedeño
  • 6 dic 2019
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 10 sept 2020

Emilio Pérez, pediatra cubano, radicado en Santo Domingo, cuenta su experiencia sobre todo lo que implica desempeñar esta labor.



¿Por qué escogió esta especialización?

Yo estaba estudiando medicina, cuanto empecé quinto año, pensé en estudiar pediatría, y me topé con un hospital que se llama Pediátrico de Centro Habana, del que varios años después fui director, allí todo era perfecto: los diagnósticos, los tratamientos, la limpieza, los cuidados, la mejoría de los pacientes y por lo bien que se trabajaba en Cuba la preocupación por el niño me decidí a estudiar pediatría y no me arrepiento. La pediatría es perfecta.

¿Usted tiene hijos?, en caso de ser positiva la respuesta, ¿Cree que el conocer más sobre salud pediátrica ha influido en la forma de criarlos?

Sí, tengo tres. Y si ha influido un poco, pero bueno, se enfermaron poco, realmente fueron saludables; pero sí, claro, siendo pediatra es mejor, incluso no solo con mis hijos, hasta con mis nietos, tengo tres nietos y también un influyo en su cuidado.

¿Qué es lo que más le agrada de su trabajo?

Bueno me gusta mucho que si al niño, el pediatra lo atiende bien, ve la mejora, no es como los viejitos que siempre van para atrás; el niño no, el niño con un buen tratamiento, en un día, presenta mejora.

¿Cómo hace para estar al día con los permanentes avances que hay en la medicina?

Eso no crea mucho problema, yo siempre fui profesor, trabajé en Cuba como profesor de pediatría, y eso me obligaba, para dar mis clases, estar al día. Y realmente hoy por hoy, lo más sencillo que hay, es estar al día; no es otra época, que uno tenía que pedir revistas a través de un correo que demoraba meses o comprar libros costosos para estar al día. Hoy no, hago una cosa muy sencilla, tecleo en internet lo que me preocupa. Lo más fácil para un médico o un científico es estar totalmente informado, el que no está informado es porque no quiere.



¿Cómo suele ser la comunicación con los niños? ¿Cómo hace para entender los que les pasa, especialmente cuando son bebés?

Eso va mucho con la experiencia, los niños chiquiticos no hablan, la madre sabe todo, la madre lo dice todo, en un minuto ella te dice los elementos clave para hacer un diagnóstico oportuno. Lo otro es un poco la experiencia, revisar el cuadro clínico general, la palidez, la respiración, el quejido, cosas que uno sabe que son importantes en el niño y que, de mirarlo, es llamado ojo clínico, valora como está, de verlo no más.

¿Alguna vez se ha topado con una enfermedad que no conoce? Si es así, ¿Qué hizo en ese caso?

Claro, uno se encuentra con cosas raras, todos los días uno aprende de cada paciente; Hay veces uno se confundo con un diagnóstico, me acuerdo de una niña, a la que mandé a hacer una punción lumbar pensando que tenía meningitis, y al otro día que llega al hospital, me topé que tenía ; a los 6 meses la misma niña vuelve, y le hice una placa, pensando que tenía neumonía y tenía meningitis, me equivoqué dos veces cneumoníaon la misma niña, porque uno no es sabio ni perfecto, y hay veces que los diagnósticos son jodidos; pero, uno tiene que equivocarse poco, sobre todo cuando están en juego la vida de un niños.

Comentarios


"La escritura es la pintura de la voz"

-Voltaire

© 2020 El viaje de una periodista by Alejandra Cedeño Vera

bottom of page